5 de febrero, 2026

Mep® – Microelectrólisis Percutánea

Mep® – Microelectrólisis Percutánea

Una herramienta avanzada para acelerar la reparación de tendones, músculos y ligamentos

En nuestra clínica llevamos más de 10 años aplicando la técnica MEP® (Microelectrólisis Percutánea) en el abordaje de desgarros musculares, tendinopatías, esguinces y lesiones musculoesqueléticas tanto agudas como crónicas, con resultados clínicos sólidos y reproducibles.

¿Qué es la MEP® y cómo actúa?

La Microelectrólisis Percutánea (MEP®) es una técnica mínimamente invasiva que aplica una microcorriente galvánica de forma localizada, a través de una aguja estéril, directamente sobre el tejido lesionado.

Su objetivo no es “apagar el dolor” de forma temporal, sino estimular un proceso biológico de reparación real.

Desde la fisiología actual sabemos que muchas lesiones crónicas (especialmente tendinosas y musculares) no cicatrizan correctamente porque el tejido queda atrapado en un estado de reparación incompleta. La MEP® actúa precisamente sobre este problema:

Provoca una respuesta inflamatoria local, controlada y terapéutica.

Aumenta la vascularización y permeabilidad capilar.

Facilita la llegada de células reparadoras y la reorganización del colágeno.

Favorece la regeneración del tejido dañado, no solo la disminución del dolor.

Este proceso inflamatorio inducido es fisiológico y transitorio, y suele resolverse en los 7 días posteriores a la aplicación, periodo en el cual el cuerpo realiza el trabajo de reparación.

¿En qué lesiones está indicada la MEP®?

Gracias a sus efectos analgésicos y regenerativos, la MEP® se utiliza con excelentes resultados en lesiones agudas y crónicas, especialmente cuando existe daño estructural del tejido.

Algunas de las indicaciones más frecuentes son:

  • Desgarros musculares y roturas fibrilares.

  • Tendinopatías (agudas y crónicas):

  • Supraespinoso.

  • Rotuliana.

  • Aquilea.

  • Epicondilitis y epitrocleitis.

  • Esguinces ligamentarios.

  • Síndrome femoropatelar.

  • Fascitis plantar.

  • Fibrosis postquirúrgicas o postraumáticas.

  • Dedo en resorte o gatillo.

  • Dolor miofascial y puntos gatillo.

  • Dolor neuropático asociado a cicatrices.

La evidencia actual respalda su uso especialmente en tendinopatías y lesiones que no responden adecuadamente al tratamiento conservador tradicional.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

La aplicación de MEP® requiere:

  • Equipos específicos y certificados.
  • Formación avanzada y conocimiento anatómico preciso por parte del fisioterapeuta.

En nuestra clínica utilizamos equipamiento especializado y la técnica es realizada exclusivamente por fisioterapeutas certificadas, con experiencia clínica comprobada.

Durante la sesión:

  • Se utiliza un electrodo externo y una aguja estéril que actúa como conductor de la microcorriente.
  • La aguja se dirige de forma precisa al tejido lesionado.
  • El fisioterapeuta controla en todo momento la localización, intensidad y duración del estímulo.

La técnica es segura, bien tolerada y adaptada a cada paciente según su lesión, fase de recuperación y objetivos funcionales.

Un abordaje integral: MEP® + tecnología + ejercicio terapéutico

La MEP® no se utiliza de forma aislada.

Para potenciar sus resultados, en nuestra clínica la integramos dentro de un plan de tratamiento basado en evidencia, que puede incluir:

  • FMS Tesla Stym para estimulación neuromuscular profunda.
  • Láser de alta intensidad, con efecto bioestimulante y analgésico.
  • Tecarterapia (Winback) para acelerar los procesos de reparación tisular y optimizar la carga del tejido.
  • Ejercicio terapéutico específico, progresivo y adaptado, clave para lograr resultados sostenibles a largo plazo.

“Esta combinación nos permite acelerar la recuperación, reducir recaídas y devolverle al paciente función y confianza en el movimiento. Hemos visto resultados sorprendentes en lesiones tanto agudas como bastante crónicas” – Dra Moreno

¿Cuándo no está indicada la MEP®?

Por seguridad, la técnica no se aplica en los siguientes casos:

  • Embarazo.
  • Artritis reumatoide activa.
  • Infecciones locales o sistémicas.
  • Cardiopatías no controladas.
  • Marcapasos.
  • Procesos oncológicos activos.
  • Tromboflebitis.
  • Úlceras cutáneas o infecciones en la piel.
  • Alergia a metales.
  • Queloides.
  • Aplicación directa sobre glándulas endocrinas.

Cada paciente es evaluado previamente para garantizar un tratamiento seguro y adecuado.

Nuestro compromiso

En nuestra clínica no aplicamos técnicas por moda, sino por criterio clínico, experiencia y respaldo científico.

Estamos debidamente certificados en MEP®, y el tratamiento se integra dentro de un plan personalizado, enfocado en resultados reales y duraderos, siempre que el paciente esté dispuesto a comprometerse con su proceso de recuperación.

Su recuperación es un trabajo en equipo.

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